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martes, 10 de enero de 2017

Cambio en la estrategia de comunicación de una marca, ¿qué opina el consumidor?



Fuente: Revista Merca 2.0

Los consumidores han determinado si les afecta o no que una marca transforme su estrategia de comunicación.

Es común que las marcas deseen implementar una estrategia de comunicación completa, que tenga una lista genérica como una campaña única, que desarrolle presencia de marca, genere ventas, y que cree emociones.
Algunos consejos de los expertos dictan que debe ser clara, innovadora, algo que en las personas que lo están viendo cobre relevancia; que posea veracidad, basado en la honestidad por lo que mensajes pretenciosos están descartados y que dé continuidad.
En su estructura debe contener retratos del consumidor, filosofía de marca, brief de comunicación y seguimiento de resultados.
Lo que pocas marcas consideran es si al cambiar su estrategia de comunicación los clientes, primero, lo notarán o, segundo, afectará su lealtad por la marca.
El Departamento de Investigación de Merca2.0 determinó que en realidad no pasaría algo negativo si la marca cambiara radicalmente sus estrategias de comunicación, tal como lo reflejaron mil 327 encuestados en el “Estudio de Marcas Mexicanas 2016”.
Específicamente el 72.1 por ciento indicó que no les afectaría.

jueves, 8 de octubre de 2015

5 lecciones de manejo de comunicación que nos deja la crisis de Volkswagen



Fuente: Revista Merca 2.0 

Nos encontramos a poco más de una semana de que el escándalo de los vehículos contaminantes estallara con toda su fuerza sobre las oficinas del Grupo Volkswagen. Para la prensa internacional, el problema suscitado por el software instalado en los motores diésel de al menos 11 millones de autos de la fabricante alemana, ya se vislumbra como la mayor crisis financiera a la que la empresa se haya enfrentado en sus más de 80 años de historia.
Bautizado en las redes sociales como el “Volkswagen Gate”, este problema generó no sólo un sinnúmero de investigaciones judiciales -de categoría internacional- alrededor de los integrantes del Comité Ejecutivo de Wolfsburg, sino también una cantidad brutal de publicity nocivo para la compañía (mismo que seguramente se traducirá en un decremento significativo de ventas a corto plazo y una laceración permanente de su imagen pública). 

Sin embargo esta crisis –una auténtica pesadilla para cualquier marca- nos está enseñando en su corto tiempo de vida cómo, en tiempos de emergencia, un buen manejo de comunicación interna y un plan efectivo de contingencia pueden hacer la diferencia entre la bancarrota y la recuperación en el horizonte financiero de una empresa.
Para los investigadores de marketing Charles Lamb y Joseph Hair, las empresas deben contar con políticas de comunicación “firmemente establecida antes de que ocurran los desastres, pues el momento de acontecimiento de estos es algo obviamente fuera de control”. Por esta razón, tener el respaldo de un buen personal de relaciones públicas es tan importante como considerar los siguientes puntos:
1.- Crea comunicados breves, concisos y directos

Una vez desatada la crisis, ¿cuáles son las primeras acciones de contingencia que tomó Volkswagen en cuanto al tema de comunicación? La respuesta es simple: emitió un comunicado breve y conciso en el que, en primer lugar, se disculpó y aceptó que había un problema. Sin embargo, la aceptación del hecho inmediatamente vino acompañada de una delimitación del tema: de esta forma la empresa explicó que todos los autos son seguros y que la problemática sólo se limitaba a las emisiones de monóxido de nitrógeno (partículas altamente contaminantes) en sus motores diésel, haciéndose responsables por las consecuencias que esto prodría traer en cuestión ambiental. 

Analicemos brevemente los párrafos del texto:

volkswagen
1.- Sobre la importancia de los consumidores para la empresa. 
Una sincera disculpa por el abuso de confianza y la promesa de que están haciendo lo posible por resolver el tema (aceptación). 

2.- Aclaración sobre la calidad y seguridad de los vehículos. Delimitación del tema (emisión de contaminantes). Promesa de que asumirán cualquier consecuencia (Volkswagen ya destinó 6 mil 500 millones de euros para resolver el problema).

3.- Nueva aclaración, esta vez sobre los motores EU 6 diésel de la marca, mismos que –de acuerdo con ellos- están en regla en la Unión Europea. Aseguran que no afectan el funcionamiento, consumo o emisión de contaminantes. Insistencia en que es una falla técnica. 

4.- Una nota sobre el futuro inmediato de comunicación: “comprendan que no podemos especificar en este momento qué modelos o años de construcción fueron los afectados”. Nota final sobre la importancia de los consumidores.

2.- Nunca cedas en tus estrategias de publicidad


Algo que muchos internautas se dieron cuenta una vez que se desató la polémica es que la mayor parte de las estrategias de ventas de la marca (a excepción de algunos de los modelos más afectados, como el caso de Audi) siguen activas a través de sus canales de comunicación. Este hecho –que en opinión de algunos demuestra cierto cinismo por parte de la marca- en realidad obedece a una sólida estrategia de comunicación que garantiza poner freno al desplome de ventas que, de otra forma, sería mucho más aparatoso de haber decidido parar por completo sus campañas de publicidad. 

Una cosa es tener una disminución natural en el flujo de información debido a los constantes ataques que se puedan presentar, pero otra es detener por completo la información y privar a los consumidores potenciales de cualquier tipo de atención.

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3.- De ninguna forma cierres tus canales de comunicación


Una de las preguntas más frecuentes que surjen en nuestros talleres de Media Training en relación a situaciones de crisis, tiene que ver con el manejo de las plataformas digitales. De esta forma, ¿qué debemos hacer si como empresa nos vemos siendo blanco de una vorágine de burlas y memes que atacan por cualquier flanco? 

Una respuesta práctica que yo daría en este momento sería: “pongan atención a lo que hace Volkswagen”. Porque para muchas empresas, cerrar los canales de comunicación hasta nuevo aviso podría ser una de las opciones más fáciles para desviar un poco de la presión en sus espaldas, sin embargo no es la más acertada. Al contrario, lo mejor en cualquier caso –sea la gravedad que sea- es mantenerlos activos, incluso crear micrositios destinados exclusivamente para colocar información fresca y avances sobre las resoluciones que se vayan teniendo con el paso del tiempo. 

Por lo regular este consejo aplica también al personal branding, ya que cualquier acción de “suicidio digital” sería una victoria automática para los ‘troles’ y detractores de la marca.

4.- Libera presión a través de cambios mayores


Durante esta semana nos enteramos de que una de las primeras acciones del Dr. Martin Winterkorn fue separarse voluntariamente del cargo de CEO de Volkswagen. Esta estrategia tiene muchas lecturas, pero la que resulta relevante en cuestión de medios de comunicación es la forma en la que esto ayuda a liberar parte de la presión sobre la marca y la posiciona automáticamente en una etapa de reestructuración. 

En su declaración, Winterkorn fue muy claro al afirmar que la decisión obedece únicamente a los intereses de la empresa, ya que “no advierto ninguna conducta indebida de mi parte”. De igual forma, el ex CEO dijo que Volkswagen necesita un nuevo comienzo, incluso en términos de personal: “Estoy despejando el camino para este nuevo comienzo con mi renuncia”, concluyó.

En términos metafóricos, cuando un desastre ocurre los afectados pueden hacer dos cosas: la primera es quedarse a llorar sobre los escombros, huesos de sus muertos y sobre sus penas; o también pueden hacer todo lo posible por cerrar ese capítulo y comenzar la reconstrucción.
5.- Organiza tu siguiente jugada: acércate a los expertos.


Por último, mientras usted está leyendo esto, en Alemania el Comité Ejecutivo de Volkswagen está teniendo algunas discusiones mayores sobre el futuro de la marca –la más relevante de ellas, la posible designación de Mattias Müller como nuevo CEO de la firma-. Esta lección de comunicación es también una lección de velocidad, ya que demuestra la enorme capacidad de respuesta y planeación que se tiene al interior de la popular automotriz.

En uno de los 3 comunicados oficiales que se han dado hasta el momento, el Comité puso fin a la crisis (de forma simbólica) tomando nota de que el ex CEO no tenía conocimiento de la manipulación de los datos de emisiones, por lo que comunicaron: “El Comité Ejecutivo tiene un profundo respeto por la disposición del Doctor Winterkorn a asumir la responsabilidad y, con ello, enviar una fuerte señal tanto interna como externamente. El Doctor Winterkorn ha hecho contribuciones invaluables a Volkswagen. El crecimiento de la compañía a nivel global está ligado indiscutiblemente a su nombre”. 

Esta declaración marca un “punto y aparte” en el caso Volkswagen. Un caso que, aunque seguramente dará mucho de que hablar en los siguientes meses, logró dejar atrás su punto de mayor intensidad o “calor” en el lapso de esta semana.

miércoles, 12 de agosto de 2015

5 nuevas reglas de la publicidad según un experto




Fuente: Revista Soy Entrepreneur

Hay que admitirlo: en un mundo saturado por los anuncios, la publicidad se ha convertido ante los ojos de muchos en el gran enemigo. Y es que, ¿quién disfruta abrir una revista y encontrarse con que la mitad de su contenido es publicidad? ¿Tener que aventarse un aburrido comercial para ver un video en YouTube?

Raúl Cardós, fundador de la agencia publicitaria Anónimo y de la Academia Mexicana de Creatividad, cree que la publicidad clásica, ésa que enseñan en las escuelas tradicionales, debe morir. “En mi opinión, hoy la publicidad tendría que parecerse mucho menos a la publicidad y mucho más a la vida”, considera. Esa es su única posibilidad de “conectar con la gente” y sobrevivir en un mundo saturado de información.
En el marco de Campus Party México, el experto en publicidad compartió con Entrepreneur las nuevas reglas del juego.
“Menos anuncios y más contenidos de calidad”
¿Cuántas veces has hecho una expresión de disgusto al toparte con un anuncio en una revista? ¿Cambiado de estación? ¿Cerrado un sitio web para evitar la invasión de pop-ups? A decir del experto, es momento de que las marcas cambien de estrategia para llegar a su público. “Siempre he tenido la teoría de que la gente no quiere ver publicidad. No prende la tele ni se mete al mundo digital para ver anuncios. Pienso que la publicidad debería ser una suerte de generadora de contenidos relevantes, y que mediante éstos las marcas se relacionen con la gente”. Es decir, cambiar las fórmulas y los clichés de la publicidad, “cuyos mensajes no convencen”, por los contenidos útiles para los usuarios.
“Dejar de verse a sí mismas y ver hacia afuera”
La mayoría de las marcas dice muchas cosas, pero comunica poco. Y es que hablan de sí mismas, de lo grandiosos que son sus productos, pero eso no necesariamente es lo que la gente quiere escuchar. “Para lograr conectar con las audiencias modernas, para mí es fundamental conocer a quien se le está hablando. Si tuviera que dar un tip a las marcas, sería queconocieran a la perfección a su público meta”. Y no sólo eso: además de los intereses de la gente, hay que dominar los códigos de comunicación. “Las marcas deben comunicarse desde este lugar, y no desde lo que a un gerente de marca se le ocurre”.
“Salir a la calle”
“Para crear  sus estrategias de comunicación, muchas marcas agrupan a su público meta en clusters o targets, dejando de lado muchas cosas que tienen en común”. La realidad es que los perfiles de las audiencias son mucho más complejos, y la única forma de entenderlos es salir al mundo real. “La creatividad publicitaria no surge desde un escritorio; surge al salir a la calle, observar a las personas e interactuar con ellas. Más que nadie, los publicistas debemos observar al consumidor en su vida cotidiana”. 
“Comunicación de dos vías”
Asimismo, es importante que las marcas comprendan que la publicidad ya no es de una vía, como solía serlo. “Antes, las marcas tenían un mensaje y el consumidor reaccionaba. Hoy, la comunicación entre una marca y sus clientes es de dos vías. Las marcas deben establecer diálogos y generar un intercambio de opiniones con sus clientes”. En este sentido, los medios digitales –y en particular las redes sociales– juegan un papel fundamental.
“Vender un manifiesto, no un producto”
“Más que vender productos o las características de un producto, las marcas deben enfocarse en vender a la gente una especie de filosofía, es decir, un manifiesto acerca de quiénes son y qué hacen”. Las marcas deben aspirar a convertirse en una parte integral de la vida de sus clientes, y ésta es la mejor forma de lograrlo.

viernes, 3 de julio de 2015

5 errores al elegir el nombre de tu marca





Por: Nassib Yahya Orozco

En un gran número de ocasiones me he encontrado con emprendedores los cuales a pesar de tener en funciones su proyecto no cuentan con el más mínimo rasgo de identidad en la empresa.


¿Pero qué es la identidad corporativa?

La identidad corporativa es la percepción que el público tiene de una marca, esta se conforma de diferentes elementos como son: el logo, el nombre, los colores corporativos, el slogan, entre algunos mas; estos al conjuntarlos forman la personalidad exclusiva de una organización, empresa, negocio, etc. Esta mezcla homogénea es el mensaje que se envía al consumidor.

¿Es importante para las marcas?

La identidad corporativa es una de las partes más relevantes en la base de cualquier empresa. Todos tenemos claro que un negocio funciona por las ventas a los clientes, sí no hay ventas, no hay dinero, si no hay dinero, la empresa fracasa. En este punto es donde contar con una correcta identidad de la empresa adquiere gran importancia para cualquier marca, pues gracias a ella cualquier corporación quedara recordada y posicionada en la mente del consumidor. 
Uno de esos incisos esenciales es el momento de elegir el nombre, se deben tomar ciertas medidas que eviten errores graves y afecten a la marca en un corto o largo plazo.
Les compartimos cinco despistes en los que incurren las empresas cuando eligen su nombre.
No transmite



Tu nombre debe dar algún indicio de tus servicios, algo que permita remitir a tus productos, esto ayudará al consumidor el distinguirla y asociarla con sus necesidades. 


Complicada para ser recordada



La idea principal es que puedas formar una frase o una palabra simple de recordar, esto te ayudará al posicionamiento en el top of mind. Te preguntaras, en qué puede beneficiar esto a tu empresa, bueno ayuda a poder acelerar el crecimiento de tu compañía


Las famosas siglas



Inevitablemente cada vez que observamos en algún corporativo unas siglas, en automático las vinculamos a una asociación, buffet jurídico o despacho contable; esa practica un poco vieja ya, ocasiona que muchas veces sea difícil el ser recordado. Por esta razón no es recomendable el seleccionar siglas como nombre de tu empresa, ya que permiten confundir tu empresa con otra que no tiene nada en común. Recuerda: las siglas no son únicas.


No copies 



El decidir nombrar tu compañía igual a otra, sin importar la diferencia de giro o seleccionar un nombre muy parecido al de una empresa también ocasiona que tu publico objetivo se confunda. Ademas tus clientes potenciales lo pueden relacionar con poca credibilidad, debido al mensaje enviado a tus consumidores; ellos pueden visualizarte como una marca "pirata" o carente de una identidad propia.


Complicado hasta para pronunciar



Un nombre complicado al escribir, obstaculiza su búsqueda. Si tus clientes no saben como buscarte y peor aun como se pronuncia o deletrea tu marca, será muy complicado que den con ella si no la conoce; por eso se recomienda un nombre amigable, fácil de escribir y pronunciar. Esto evitará  la aparición de problemas para reconocer a tu empresa. 


Recuerda elegir siempre un nombre que acompañe a tu empresa para toda la vida y permita invitar al consumidor a ser parte de ella. Desde aquí se comienza a construir el branding de tu marca.

jueves, 25 de junio de 2015

4 errores de comunicación que dificultan la venta




Fuente: Revista Merca 2.0 


1.- No escuchar activamente
Sin duda este es el error más frecuentes que todas las personas que se dedican a la venta suelen cometer. Y es precisamente esta habilidad la que nos va a permitir ofrecerle a nuestro cliente lo que realmente está necesitando.

El proceso de escucha activa requiere de un acto de voluntad. No se lleva a cabo de forma automática y en él deben participar todos nuestros sentidos.
Dice Peter Drucker, afamado y prestigioso filósofo austriaco, que lo más importante en cualquier acto de comunicación es “escuchar lo que no se dice”. Esta frase se traduce en la importancia que tiene prestar atención no sólo a lo que nuestro cliente está verbalizando, sino a lo que nos está transmitiendo a través de sus gestos, de su tono de voz, de su mirada, de su sonrisa…
Todos sin excepción somos expertos en comunicación no verbal y sin necesidad de ponerle nombre a lo que estamos “percibiendo”, sí podemos intuir lo que nuestro cliente nos quiere comunicar. Debemos fiarnos de nuestra intuición. Ésta no es más que la manifestación del conocimiento inconsciente que todos poseemos ante un acto de comunicación humana.

2.- No “prospectar” con exactitud
La fase de prospección consiste en conseguir toda la información posible sobre las necesidades que nuestro cliente tiene sin cubrir. Se trata de hacer preguntas que, en la disciplina del coaching llamamos “poderosas”. Pueden ser preguntas abiertas o cerradas a través de las cuales nuestros clientes nos darán toda la información que necesitamos para enfocar la venta desde la perspectiva adecuada.

No es lo mismo estar delante de un cliente que ya dispone de un proveedor como nosotros y al cual deberemos convencer de que cambie de proveedor, a estar delante de un cliente que, a pesar de tener ya proveedor de nuestros servicios, está bastante descontento con él.
Averiguar esto en un proceso de venta es fundamental para establecer el enfoque de nuestros argumentos de venta.

3.- No mostrar interés real por nuestro cliente y no hacerle sentir importante
Atrás quedó la época en la que los clientes disponían de pocas opciones a la hora de elegir un producto. La inmensa oferta de un mismo producto o servicio que el mercado ofrece hoy, exige, entre otras muchas cosas, hacer sentir importante a nuestro cliente. Ya lo decía Dale Carnegie; no hay nada como hacer sentir importante a alguien para que contemos con su predisposición y su colaboración.

No confundamos el hacer sentir importante a alguien con tener que adularle o tener que decirle sólo aquello que sabemos le va a gustar escuchar. Hacer sentir importante a alguien es lograr transmitirle que realmente nos importa y que realmente estamos dispuestos a ayudarle a cubrir su necesidad.
Algunos indicios que pueden lograr hacer sentir importante a alguien es el referirnos a él por su nombre o el escucharle de forma activa.
Mostrar interés real por alguien exige desarrollar la capacidad de empatía; que es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y desear realmente poder ayudarle desde nuestra posición no solo de vendedor o de comercial , sino desde nuestra condición de persona que lleva a cabo su trabajo de forma profesional, respetuosa y efectiva.

4.- No confirmar que realmente le hemos escuchado
Es muy común dar por hecho que hemos entendido perfectamente lo que nuestro cliente está tratando de decirnos. No hay peor error que dar por sentado algo en un proceso de venta sin reconfirmar que , efectivamente, lo que nuestro cliente nos ha pedido o nos ha contado es exactamente lo mismo que nosotros hemos entendido.

La herramienta perfecta para llevar a cabo este proceso es la reformulación; un sencillo proceso a través del cual confirmaremos con nuestro cliente que lo que ha querido decir es exactamente lo que nosotros hemos entendido.
Un ejemplo de reformulación sería este: “¿Entonces, lo que usted me ha querido decir es que, en estos momentos, su verdadera necesidad es lograr consolidar sus procesos de venta, más que el hecho de aumentar las mismas?.”.
De esta forma evitaremos malos entendidos y podremos focalizar nuestros argumentos a la necesidad real y exacta que tiene nuestro cliente.

lunes, 22 de junio de 2015

¿Cómo prevenir el fracaso de tu negocio?




Fuente: Revista Forbes


En los negocios, igual que en la medicina, la prevención es mucho más sencilla y menos costosa que el tratamiento de la enfermedad. Es decir, es más sencillo prevenir el fracaso que combatirlo cuando ya es inminente. (Extracto del libro Sobrevivir al fracaso.)

Déjenme poner un ejemplo con la historia de Chris Espadas, quien a pesar de ser sumamente inteligente no supo prevenir el fracaso de su negocio.Chris estuvo dentro del equipo que arrancó en México la tienda en línea Privalia. Ahí aprendió el “know how” del negocio de la venta de ropa en internet y creó una importante red de contactos. Los resultados del área de compras, donde estaba Chris, eran extraordinarios, así que se llenó de autoconfianza.

“Una mañana llegó a mi cabeza un pensamiento que decía algo como: ¡Oh!, pero si soy un cuate muy talentoso y tengo contactos en todas las marcas de ropa, ¿por qué no armo mi propia página y le hago la competencia a mis empleadores actuales?”


Cuando compartió la idea con su jefe, contrario a lo que esperaba, éste le dio su bendición. Le dijo que la competencia era sana e incluso decidió liquidarlo a manera de ayuda para el nuevo negocio.Una vez fuera de Privalia, Chris buscó un compañero de negocios, y con un amigo creó Walaclub, empresa que básicamente seguía el mismo modelo de negocios que Privalia.


La empresa arrancó muy bien. Los resultados fueron alentadores desde un inicio, cosa que alimentó el ego de Chris: “Un par de trimestres exitosos después, yo ya me sentía el hombre más guapo, más inteligente y más exitoso del mundo. Me había convertido, según yo, en el empresario que todo México esperaba”, recuerda Chris. “Mis celebraciones rivalizaban con las de un sultán. Empecé a organizar comidas en los mejores restaurantes de la ciudad, con gente importante del medio textilero. Sentía que me tenía que diferenciar, que debía destacar. Además de las fastuosas comidas, empecé a gastar el dinero de forma superflua y banal: mi gasto personal más exagerado fue un auto de medio millón de pesos.”


Además del derroche de dinero, Chris tomó malas decisiones de negocios, como comprar demasiados trajes de Ermenegildo Zegna. Asimismo, invitó a trabajar a más de treinta amigos, y a algunos de ellos los contrató sólo porque no tenían trabajo.


También cambió las oficinas de la Condesa a las Lomas de Chapultepec, simplemente para estar en un edificio más grande y bonito (y más caro, desde luego). Incluso invirtió en la producción y transmisión de un comercial de televisión y de un infomercial nocturno que no generaron ventas.


Ya que Chris era amigo de sus proveedores, todos le daban crédito para adquirir mercancía. La tasa del crédito era alta y las deudas de Chris empezaron a crecer; llegó al punto en que ya no podía pagarlas. Lo peor es que a causa del despilfarro de dinero, tampoco tenía recursos para pagar la renta, los sueldos del equipo o a los proveedores.


Cuando se acabó el dinero, los que solían ser sus amigos le dieron la espalda. Lo mismo pasó con su novia.


Muchos de los errores de Chris pudieron haberse evitado si la figura del CEO y el CFO no hubieran recaído en la misma persona: él. Ya que podía gastar el dinero como quisiera, no se daba cuenta de sus errores. “No había quien me metiera en línea, yo era el jefe. Me convertí en una especie de niño en dulcería con dinero ilimitado y sin supervisión paterna.”


Uno de los motivos por los que Chris derrochaba tanto dinero era porque su contador le había hablado de toda una serie de “estrategias fiscales” que seguirían para no pagar impuestos. Pero, ¡oh sorpresa! Un día le llegó una notificación de la Secretaría de Hacienda, unos días después recibió un “requerimiento”, luego algo llamado “apercibimiento” y, finalmente, una tarde apareció una patrulla con dos judiciales armados: si debes más de 1.5 millones de pesos en impuestos, la pena por no pagar es la cárcel.


Chris estuvo 22 días en el Reclusorio Oriente; tuvo que vender hasta las computadoras y las sillas de la empresa para pagar el finiquito de los trabajadores, y aun así seguía debiendo tres meses de renta y 1.2 millones de pesos a Hacienda.“Mi caída comenzó cuando dejé que mi ego y mi vanidad se pusieran al frente de mis decisiones. Ese fue el momento en que perdí el piso. Y el que pierde el piso, inevitablemente acaba resbalando”, narra Chris, varios años después.


La empresa que fundó Chris pudo haber sido muy exitosa y el fracaso probablemente se hubiera prevenido con mecanismos para controlar los gastos y las deudas de la empresa. Hay herramientas en línea como MoneyBox que ayudan a tener total claridad del estatus de las finanzas.En la mayoría de las ocasiones es posible prevenir el fracaso; el principal reto se halla en que esta responsabilidad cae en los hombros del fundador o director, quien por lo general está abrumado con la operación diaria y no puede ver la big picturedel negocio.El mejor ejemplo es el caso Polaroid, una empresa que en los años cuarenta revolucionó el mundo gracias a la fotografía instantánea.


Sin embargo, 60 años después, la empresa que era un ejemplo de innovación olvidó ver la big picture del negocio: Polaroid no vio venir la era digital, y eso la llevó al fracaso. En el 2007 ya había dejado de producir película para sus cámaras.


El mundo de los negocios no es estático; al contrario, es sumamente dinámico. Por eso, una de las acciones clave para prevenir el fracaso es mantenerse actualizado acerca de las tendencias en la industria, y de vez en vez hacer pausas para observar tu propio negocio desde una perspectiva estratégica y a largo plazo.


En la mayoría de las ocasiones es posible prevenir el fracaso, pero como estamos acostumbrados a pensar en negocios únicamente en términos de éxito, olvidamos hacernos preguntas como: ¿Cuál es el mayor riesgo que enfrenta mi negocio? ¿Qué es lo peor que podría pasarle? ¿Cuál es la pregunta más difícil que podría hacerme un cliente, un inversionista o un periodista?


Dar un paso atrás y ver el negocio con perspectiva suena fácil; no obstante, es una actividad sorprendentemente difícil para los fundadores. Para ellos, su negocio es su bebé y les resulta natural verlo como el más guapo e inteligente y el que crece más rápido, aunque no sea cierto. Un ejercicio práctico para ver el negocio con perspectiva es preguntarnos: Si yo fuera un cliente y éste fuera mi primer contacto con el negocio, ¿cuál sería mi impresión inmediata?


Si te imaginas que la respuesta del cliente sería que “es un negocio desorganizado” o “este negocio no lo recomendaría a mis amigos” o “el director de la empresa se ve muy agobiado”, haz una pausa. Esas respuestas son indicadores claros de la urgencia de prevenir el fracaso de tu negocio.Y si te cuesta trabajo hacer este ejercicio y ponerte en el lugar del cliente, sal a la calle y averígualo.Si quieres mejorar tu negocio, implementa un sistema de feedback regular para sondear de forma constante los deseos y necesidades de los clientes, que cambian inevitablemente con el tiempo. Puedes usar herramientas en línea como:


FeedbackifyPermite preguntarle a tus clientes, desde tu sitio web, cuestiones específicas que pueden ser respondidas en una escala del 1 al 10.


UserVoice. Permite que tus clientes suban sus ideas y propuestas en línea para que sean votadas por otros clientes.


SuggestionBox. Se enfoca en obtener retroalimentación de los clientes, quienes pueden crear una página para tu empresa sin tu autorización. Esta herramienta permite que el dueño del negocio haga saber a sus clientes si sus sugerencias ya fueron implementadas.

viernes, 19 de junio de 2015

9 frases "mágicas" que tu cliente quiere escuchar




Fuente: Revista Soy entrepreneur

Es bueno establecer las guías para el servicio al cliente, pero necesitas poner esos principios en acción con todo lo que hagas y digas. Hay ciertas “palabras mágicas” que los consumidores quieren escuchar. Asegúrate de que tus colablradores entiendan la importancia de estas palabras clave:

“¿Cómo puedo ayudarlo?”
Los consumidores quieren tener la oportunidad de explicar a detalle lo que quieren y necesitan. Muchas veces los dueños del negocio sienten el deseo u obligación de adivinar lo que las personas necesitan en lugar de escucharlas atentamente. Al hacer esta pregunta, comenzarás el diálogo de forma positiva. 
“Puedo resolver ese problema”
La mayoría de los consumidores, especialmente los B2B, buscan comprar soluciones. Aprecian las respuestas directas en un lenguaje que puedan entender. 
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“No lo sé, pero puedo averiguarlo”
Cuando te enfrentes con una pregunta realmente difícil tendrás que investigar un poco. Pocas cosas pueden arruinar tu credibilidad más rápido que tratar de responder una pegunta cuando no estás seguro de los hechos. Una respuesta honesta fortalece tu integridad. 
“Yo asumiré la responsabilidad”.
 Dile a tu cliente que sabes que es tu obligación su satisfacción con el resultado de la transacción. Asegúrale que entiendes lo que debe esperar y que entregarás el producto o servicio al precio acordado. No habrá gastos extras o cambios para resolver el problema. 
“Lo mantendré al tanto”
No importa qué negocio tengas, siempre se necesitan coordinar y programar numerosos eventos. Asegúrales a tus clientes que estarán informados sobre éstos. Los vendedores en los que el cliente confía más son los que los mantienen al tanto de la situación, ya sean buenas o malas noticias. Dales seguimiento. 
“Entregaré todo a tiempo”.
 Una fecha límite de entrega es una promesa que debe cumplirse. “Lo entregaré pronto” no cuenta. 
“Lunes significa lunes”.
 Aunque venga un día feriado, tus clientes están esperando que les entregues las cosas a tiempo. El proveedor que cumple con esta promesa es poco común, pero es recordado.
“Será exactamente lo que ordenó”.
 No será “similar a” y no será “mejor que” lo que pidió la persona. Será exactamente lo que quiere. Aunque creas que un sustituto lo hará más feliz, ese es un tema a discusión, no algo que tú puedas decidir solo. 
“Apreciamos que haya hecho negocios con nosotros”
Esto significa más que un simple “gracias por su compra”. La apreciación genuina involucra hacer llamadas de seguimiento, ofrecer respuestas a las preguntas, asegurarse de que todo esté saliendo bien y de que el problema original haya quedado resuelto. 
Negarse a cualquiera de estos pasos dará la impresión de que estuviste interesado en la persona hasta que se realizó la venta. Esto deja al comprador sintiéndose engañado y usado y le da mala publicidad a tu negocio. Probar realmente que te importa tu cliente te lleva a buenas recomendaciones y repite las ventas. 

Departamento de quejas

Los estudios demuestran que la mayoría de los clientes insatisfechos nunca te dirá que lo están. Simplemente se irán en silencio y les dirán a todos que no harán negocios contigo. Así que cuando un cliente se queje, no lo veas como una molestia, sino como una oportunidad de oro para cambiar su forma de pensar y hacer que se quede ahí. 
Hasta el mejor producto o servicio tiene quejas o problemas de vez en cuando. Aquí esta una solución para tener resultados positivos: 
- Deja que los clientes ventilen sus sentimientos. Motívalos para que saquen sus frustraciones. 

- Nunca discutas con ellos.
- Nunca les digas “no veo que tenga un problema”. Esas son frases que provocan peleas. 
- Comparte tu puntos de vista lo mas cortés posible. 
- Hazte responsable del problema. No pongas excusas. Si un empleado estaba enfermo o un proveedor te quedó mal, ese no es el problema del cliente. 
- Toma acción inmediatamente para resolver una situación. Prometer una solución y luego retrasarte hace las cosas peores. 
- Da poder a tus empleados para que puedan resolver las quejas. Dales permiso para que (cuando sea necesario) rompan las reglas. Si no te sientes cómodo haciendo esto, asegúrate de tener un gerente que se haga cargo de la situación. 
- Imagínate que tú eres el que se está quejando. ¿Cómo te gustaría que se manejara la situación?

viernes, 3 de abril de 2015

El candidato, el producto que vende la política




Por: Nassib Yahya Orozco

La entrada de la comunicación, la publicidad y el marketing en la política a cada elección que pasa va cobrando mayor presencia e importancia. La nueva estrategia en la cual han entrado los aspirantes de los partidos gubernamentales, es invertir enormes cantidades de efectivo en las más renombradas agencias o los mas prestigiosos "gurús" de la comunicación y publicidad para posicionar a sus candidatos como la mejor alternativa para ocupar un puesto en el gobierno; en pocas palabras posicionar su producto ante el cliente. 

¿Porqué decimos que un candidato es un producto?

Existe un personaje llamado "candidato" al cual se le tiene que posicionar en un breve periodo de tiempo(entendamos esto como todo el tiempo en el que se desarrolla la campaña electoral)  en la mente del mayor número posible de “consumidores”(convertirlo en una lovemark para los electores). La única diferencia con un campaña fuera de la política, seria el objetivo, en esta campaña se trata de convencer al electorado a comprar la propuesta política que se ofrece,  y que la elija entre todas los demás.


Pero ante esto surgen diversas dudas como: ¿Cuál es el producto real en una campañas política? ¿El candidato?, ¿El partido?. ¿O las propuestas de campaña? 
En cierta forma podrían parecer productos diferentes y en la mayoría de las ocasiones se piensa que todas estas estrategias van encaminadas a vender al candidato, pero se está en un grave error. Las campañas políticas no son como hace 40 años, ahora son multidireccionales; se vende la idea, el partido y la persona.

Por ejemplo, cuando Andres Manuel López Obrador se lanzara para contender como presidente en el  2006, las personas no solo compraban al candidato, compraron una idea e incluso a un partido político. Dicho sea de paso, una muy buena estrategia comunicacional, pues a pesar de que no ganó la presidencia, aun hoy, 10 años después se sigue comprando su ideología, su persona como una figura presidenciable y ahora preside un partido político.

Podemos poner otro ejemplo como el del candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump. El cual basa su polémica estrategia política en despertar el sentimentalismo y nacionalismo del americano promedio. Enalteciendo el los sentimientos sociales ocultos el clásico cliché "gringo", muy señalado, muy criticado, pero, desgraciadamente extremadamente efectivo.

¿Qué sucede? 

Ambas campaña fueron dirigidas como mencionamos de manera multidireccional, el electorado compró una propuesta afin a sus necesidades, dirigida por un candidato que las representaba y un partido apoyándolas, enalteciendo lo sentimientos nacionales o de enojo contra el gobierno en turno.
Hoy en día una estrategia electoral requiere lo mismo que cualquier marca, dar más al consumidor. Los consumidores no son los mismo de hace años, los cuales compraban todo por verlo en la televisión, en esta época exigen más aparte de el producto ofrecido, un valor único que los haga superiores a la competencia. Por que debo escogerte a ti y no a el, qué me das diferente.
Se pueden tener grandes  herramientas, los mejores spots televisivos, una gran estrategia de campaña, pero sí no se entiende la importancia de una campaña multidireccional mas cerca se está del fracaso. Al realizar una campaña en diferentes direcciones se estará a un paso adelante para satisfacer las necesidades del electorado y responder sus preguntas al momento de votar ¿Será un buen candidato/a o es otro/a más que miente?  ¿Es alguien que defiende sus valores la honestidad ante todo?. 

¿Defenderá mis intereses cómo lo promete? 
Los "gurús"  del  Marketing Político( No se la razón de que a toda estrategia la definan así, cuando también existe la comunicación política y la publicidad política, hay quedarle su debido lugar a cada cosa) mencionan que lo ideal en una campaña es generar un proyecto que funcionen a largo plazo en lugar de enfocarse en simples campañas al "vapor" en las cuales se engaña al electorado con una "bonita envoltura" y lo único que logran es perder la credibilidad al final. 

jueves, 26 de febrero de 2015

Comunicación: la nueva clave de la política




Por: Nassib Yahya Orozco


Durante el primer semestre de este 2015 seremos bombardeados por una gran cantidad de campañas  buscando recobrar la credibilidad del electorado y conseguir un voto, en un momento bastante complicado en la política de México.



Lejos de hacer un análisis político del difícil panorama que vive el área gubernamental del país, nos enfocaremos en la importancia que ha tomado la comunicación y la publicidad en las campañas políticas, para esto primero es imprescindible saber el porqué se han fortalecido.


Es  más simple de lo que pudiese pensarse, en este sector se manejan los aspectos de difusión institucional, marketing político,  y manejo de redes sociales, factores que son vitales en la estrategia electoral de un político hoy en día. Se comprendió que pasarlas por alto es una sentencia de fracaso en cualquier campaña.


En la  política, son los medios los que deben justificar el fin, requieren de una cara, un mensaje y un manejo del medio que seria erróneo pensar en formar por sí mismos, dado que son responsabilidades para los cuales existen profesionales.


Con el aparición de nuevos canales de comunicación, se ha convertido en una obligación el contar con estrategias multidisciplinaria guiadas por especialistas buscando un correcto mensaje que logre campañas electorales exitosas, así como convencer a la opinión pública sobre una propuesta electoral, de igual forma estrategias orientadas a difundir las virtudes de los programas gubernamentales o nuevas acciones que ponga en marcha el gobierno.

Aunque no todo es miel sobre hojuelas, aun cuando  ha crecido la importancia de la comunicación en la política, se siguen cometiendo graves errores en la estructura de los mensajes de cada campaña.

Por ejemplo, tenemos la actual campaña del Partido Nueva Alianza, que lejos de continuar con esa transmisión de ideas frescas y nuevas con las cuales incursionó en las anteriores elecciones con Gabriel Quadri, ha caído en un triste intento populista de ganarse a los jóvenes, aun sin importar el atentar con los ideales de su partido.

El problema es que a pesar del crecimiento de estas áreas como actores en la política, seguimos observando como son realizadas por personas que muchas veces están lejanas de entender el medio o la importancia que tienen un correcto manejo de la imagen y el mensaje, lo cual, ocasiona dirigirse a un fracaso rotundo en muchas de estas estrategias

miércoles, 11 de febrero de 2015

5 recomendaciones para tuitear en eventos de marca




Fuente: Revista Informa BTL

Actualmente la mayoría de los eventos se preparan para desarrollar estrategias de social media que pueden ser aprovechadas por community managers y tuiteros independientes, por ello te presentamos cinco tips que te servirán para mejorar tu desempeño al momento de tuitear en congresos, festivales, premiaciones, etcétera.



1.- Forma parte de una conversación real
Conoce el hashtag del evento y utilízalo dentro de tus mensajes, esto servirá para que más personas tengan la oportunidad de ver tus tuits dentro de un tema común para muchos usuarios. #VL2013 #CannesLions #CNM2013
2.- Usa Wi-Fi
Aprovecha los accesos de conexión. Si el evento cuenta con puntos Wi-Fi ahorra tu plan de datos y cuélgate de la red local.
3.- Tuitea mucho
Genera contenido de forma constante, cubrir un evento a través de Twitter significa producir mucha información, pero toda debe ser útil e interesante.
4.- Crea una experiencia
Haz que la gente que no asistió al evento se sienta cerca de él. Publica fotos y declaraciones de los protagonistas del evento, así como imágenes del ambiente y los asistentes.
5.- Contacta marcas y personas
Escribe tuits para la gente que ocupa un lugar especial en el evento (conferencistas, marcas, agencias, artistas etcétera) el objetivo es conseguir un retuit que incremente tu presencia y visualización en la red.


viernes, 16 de enero de 2015

Aprende a comunicar como Steve Jobs




Fuente: Revista Expansión


Hay habilidades de comunicación no verbal, optimización del tiempo y capacidad de persuasión que se pueden adquirir a cualquier edad. Estas técnicas, tradicionalmente circunscritas a los comerciales y los a publicitarios, pueden ser de ayuda para todo tipo de profesionales.

Un día cualquiera en la oficina. Estás es una reunión. Tu jefe está exponiendo un nuevo proyecto en el que vais a trabajar y, a medida que habla, te vienen a la cabeza algunas ideas, a tu parecer muy pertinentes. Haces un ademán de tomar la palabra, miras entonces a las demás autoridades presentes en la sala y, de pronto, el corazón se te acelera, las manos empiezan a sudar… Mejor me guardo la palabra para otro momento.
Ahora eres tú el jefe. Tu plantilla está desmotivada, las cifras no van como quisieras y necesitas pedir a todos un pequeño esfuerzo extra. Sabes que tienes que motivar, y has ensayado el discurso una y otra vez frente al espejo, pero cuando llega el momento tu respiración se entrecorta, y esa intensidad en tu voz desaparece.
¿Te suena? Los teóricos lo llaman glosofobia, o fobia a hablar en público. Lo cierto es que, a diferencia de los países anglosajones, por ejemplo, el sistema educativo español apenas da protagonismo a la oratoria. Es en la vida profesional cuando nos vemos obligados a aprender, y lo hacemos a las malas.
La habilidad de comunicarse ante los demás juega un profunda papel en el desarrollo profesional. Hoy por hoy la capacidad de expresarse correctamente y de transmitir un mensaje a una audiencia son valores muy útiles, para todo tipo de profesiones –no sólo comerciales, publicitarios o puestos directivos–, y en todo tipo de circunstancias. Sirven, por ejemplo, para convencer a tus superiores de que un proyecto hay que llevarlo a cabo de una determinada manera, o para hacer oír tus ideas en un eventual trabajo en equipo. Preguntar una duda, tomar la palabra en una reunión de vecinos o hacer un brindis son otras situaciones cotidianas donde aplicarlos. Ser capaz de inspirar, motivar y convencer es el siguiente paso, y todo un don.
Personalidades como Steve Jobs, fundador de Apple; Richard Branson, presidente de Virgin; o Elon Musk, creador de PayPal, del fabricante de coches Tesla y de la empresa de viajes espaciales SpaceX, forman parte del selecto club de brillantes comunicadores. Son la versión moderna de los Cicerón, Pericles y Demóstenes de la Antigua Grecia.
Buenas noticias: existen técnicas que, con algo de práctica, ponen estas aptitudes al alcance casi de cualquiera. Es la Presentología, que va un paso más allá de la oratoria e incluye aspectos como la comunicación no verbal, la gestión del tiempo y la capacidad de persuasión. Santiago Pérez Castillo, consultor de procesos de cambio y formador para el desarrollo de habilidades, afirma de hecho que, del buen resultado de un discurso, "un 90% es cuestión de método y sólo un 10% es innato".
No es el qué, es el cómoEl mensaje es importante pero, sobre todo, lo que marca la diferencia es cómo lo dices. "Hay una verdad irrefutable por la que las personas compramos las ideas primero con el corazón, y después buscamos argumentos racionales en los que apoyarnos", señala Pérez Castillo. Ahora bien, el modo idóneo de exponer una misma idea difiere de un país a otro. "En Alemania, por ejemplo, se debe cargar más la parte racional, mientras que en Estados Unidos primará el componente emocional. Cada país requiere un equilibrio diferente de recursos", asegura este experto.
La seguridad en uno mismo y el entusiasmo que se sea capaz de transmitir son básicos para lograr influir en los demás. La inseguridad, en muchos casos, proviene de sentir un auténtico terror hacia la audiencia. "Algunas personas aumentan su ansiedad al hablar porque perciben al auditorio como el enemigo. Sin embargo, el público puede considerarse como personas que están interesadas en un tema determinado, que necesitan del orador, de su experiencia, de su saber para aprender algo concreto", propone Jacobo Cano Escoriaza, profesor de la Universidad de Zaragoza, en un reciente informe. Cano recuerda es normal, e incluso positivo, sentir cierto grado de ansiedad, pero que se trata de un sentimiento personal que no necesariamente tiene por qué percibir el resto de la gente. La planificaciónLa improvisación pocas veces resulta. La naturalidad, de hecho, se consigue a base de preparación. Planificar concienzudamente una intervención y conocer bien el tema del que se va a hablar ayuda asimismo a ganar confianza en uno mismo.
En su obra Slide:ology, el arte y la ciencia de crear grandes presentaciones, la escritora y diseñadora gráfica estadounidense Nancy Duarte afirma que el proceso de preparación de una presentación puede ocupar entre 36 y 90 horas. En el caso de un discurso o una conferencia, el tiempo probablemente se multiplique. "En muchas ocasiones una presentación es la última impresión que se lleva un cliente antes de cerrar un trato", reflexiona.
"¿Qué le va a interesar a tu auditorio? ¿Qué objetivo buscas? ¿Qué esperas del público? Son las tres primeras preguntas que te has de realizar. A partir de las respuestas piensa qué métodos puedes emplear para captar su atención y, al mismo tiempo, mostrar seguridad y aplomo", recomienda Pérez Castillo.
El siguiente paso es visualizar los contenidos que vas a comunicar, "como si fuera una película. Esto permitirá que el mensaje fluya más natural y evitará que pierdas el hilo", apunta. 
La producciónEn la preparación propiamente dicha del mensaje debe, de nuevo, primar la sencillez y la asociación de conceptos. "Evita los power point llenos de datos, porque el público estará más atento a eso que a lo que dices. Se produce entonces un conflicto visual, que yo llamo el efecto chuleta", dice Pérez Castillo.
Además, has de tener en cuenta que la gente tiende a desconectar pasado un tiempo. Por eso, "cada diez o quince minutos introduce algún cambio en la energía de la sala, por ejemplo, animando a la gente a reflexionar sobre algo, a responder a una pregunta, a realizar algún movimiento físico. Modular la voz, los gestos o dónde pones las manos es importante, pero también lo es jugar con cambios de registro para mantener la atención de la gente y, por último, hacer una llamada a la acción", continúa este experto. Practicar, practicar, practicarConocer la teoría nunca es suficiente. Como dice el refrán: "La práctica hace la perfección". En el libro Controle su destino Anthony Robbins, uno de los mayores expertos en Programación Neurolingüística (PNL) del mundo, además de un gran orador, confiesa: "Yo me convertí en un excelente orador público porque, en lugar de una vez a la semana, me comprometí a hablar en público tres veces al día. Mientras que otras personas de mi organización se impusieron hablar cuarenta y ocho veces al año, yo hacía eso mismo en apenas dos semanas. Así pues, al cabo de un mes ya había adquirido dos años de experiencia. Y un año más tarde, ya tenía diez". El buen orador, ¿nace o se hace?Hay gente con una habilidad innata para inspirar, motivar y convencer. En definitiva, un don para la Presentología, que va mucho más allá de la entonación de la voz y la velocidad de la conversación.
El fundador de Apple, Steve Jobs, era uno de ellos. Sus presentaciones eran sencillas y dinámicas, y contaban una historia. Otros grandes oradores del momento son Barack Obama, que sabe hacer un buen uso de la mirada para conectar con la audiencia, y el magnate Donald Trump, que suele emplear un lenguaje directo, tiene una visión clara del mensaje y logra convencer así al auditorio.
Estas técnicas son aplicables a la vida cotidiana, personal y profesional, pero en muy raras ocasiones salen de forma espontánea. Steve Jobs solía ejercer de maestro de ceremonias de las presentaciones de producto del grupo, lo que sin duda contribuía de forma significativa a las ventas. Uno de sus mejores discursos es el que impartió en 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford. De apenas catorce minutos, implicó sin lugar a dudas horas de preparación.