lunes, 8 de febrero de 2016

Lo que nunca debes hacer a tu cliente



Fuente: Revista Merca 2.0

Hoy más que nunca debemos prestar mucha atención a las respuestas, actitudes y el acercamiento que tenemos con nuestros clientes. Sin importar el giro de nuestro negocio, nos debemos a nuestros clientes y debemos ser muy cautelosos, respetuosos y empáticos con sus necesidades, intereses y expectativas para lograr establecer relaciones duraderas y sostenibles.

¿Qué es entonces lo que nunca debes hacer a tu cliente?


Evidenciarlo ante otros miembros de su equipo de trabajo: 

Por ningún motivo evidencies, contradigas o pongas en tela de juicio lo que tu cliente está comentando o diciendo frente a alguien de su equipo. Cuida tus palabras pero también tu lenguaje no verbal. Si el cliente dice algo con lo que no estás de acuerdo ya habrá momento en donde puedas hablarlo con él de forma personal y con mucho tacto pero no lo hagas jamás enfrente de alguien de su equipo y/o empresa.


Hacerlo sentir que no sabe nada: 
Aún cuando esto pudiera ser una realidad, por ningún motivo se lo hagas sentir. Es importante que te muestres paciente ante los conocimientos que tu cliente tiene, y busques inteligentemente la forma de explicarle, enseñarle y/o manifestarle tu punto de vista. Hacerlo sentir que no sabe nada sobre el tema puede ser un gran obstáculo en como el perciba tu trabajo y la relación que quiere entablar contigo a largo plazo.


Llamarle y/o escribirle cuando estés enojado:
 Todos hemos tratado con clientes con los que tenemos roces, malentendidos y situaciones de enojo. Es fundamental saber reaccionar ante esto con mesura y serenidad. No es conveniente llamarle y/o escribirle a un cliente cuando estés enojado, esto solo empeorará la situación y en el peor de los casos podría terminar con la relación. Tómate el tiempo para reflexionar, encontrar alternativas de solución y comunícate ya que te sientas más sereno y ecuánime.


Mostrar falta de respeto, amabilidad y cordialidad: 
Si invertimos los papeles: ¿Cuántas veces no has salido regañado por un vendedor? ¿Cuántas veces no has sentido que el vendedor (aún cuando le estás pagando) actúa como si te estuviera haciendo un favor? ¿Cuántas veces no has recibido lo que esperabas en cuestión de servicio y atención por parte del vendedor? Todos somos clientes de algo y/o de alguien, y seguramente hemos vivido estas situaciones en más de una ocasión. Intenta siempre mostrarte respetuoso, cordial, amable y entusiasta. El cliente te ha buscado para solucionar una problemática, para que le ayudes con una necesidad y porque confía en tu trabajo, ten en mente esto siempre y actúa en consecuencia.


Hablar mal de un cliente ante otros clientes: 
Cuidado con frases tales como ¡Ese cliente es una pesadilla! ¡Me vuelve loca, nunca sabe lo que quiere! ¡Lo alucino! El cliente está pagando por un servicio ó producto que tú le otorgas, gracias a ello puedes mantenerte en el mercado y obtener un ingreso económico. Aún cuando no tengas una relación del todo buena, cuida lo que comentas sobre él ante otros clientes. Hablar mal de un cliente, habla mal de ti y de tu trabajo, y puede hacer sentir a tus clientes actuales y/o potenciales inseguros, desconfiados y temerosos sobre tu profesionalismo.


Ignorarlo:
 A tu cliente no le importa qué tanto está creciendo tu empresa, cuántas franquicias y/o sucursales tienes, cuanta gente trabajo contigo; si esa capacidad de expansión le afecta directamente en el servicio, trato y nivel de respuesta que le das. El cliente quiere sentirse único, quiere un trato personalizado en donde te muestres interesado en sus necesidades y no quiere sentirse ignorado jamás. Presta atención detallada en lo que el cliente te pide, comenta, sugiere, manifiesta. Preocúpate siempre por que se sienta acompañado y guiado durante todo el proceso.

Katherine Barchetti experta en ventas y servicio al cliente dice: “Crea un cliente, no una venta” yo digo que trates a tu cliente como te gustaría ser tratado y tengas siempre en mente establecer con él una relación a largo plazo.

domingo, 7 de febrero de 2016

4 señales para pasar de startup a marca establecida



Fuente: Revista Soy Entrepreneur

Todo emprendedor sueña despierto con el día en que su empresa se convierta en una marca de importancia mundial cuyo nombre sea sinónimo de su industria. “Google” significa búsqueda, “Uber”, transporte, y “Spotify” música en internet.


¿No sería maravilloso que un día tu compañía adquiriera ese nivel de reconocimiento (y ganancias)?
Llegar incluso a un punto más moderado de éxito requiere una enorme cantidad de tiempo, energía y recursos. Es por eso por lo que invertir más dinero a la formación de una marca es una gran decisión que debes ejecutar de manera correcta en el momento preciso. Hacerlo antes de tiempo puede significar un gasto perdido y hacerlo muy tarde puede dar ventajas a tus competidores.

1. Te destacas en tu mercado 


Si tienes un buen nicho de clientes y tu producto tiene una propuesta de valor única, estas en una buena posición para empezar a diferenciarte de tu competencia.

Primero, necesitas prepararte, y más importante, a tu producto o servicio, para el escrutinio que enfrentará de sus competidores. Los demás jugadores de tu sector te criticarán una vez que empieces a generar una marca medianamente reconocida.
Segundo, tu compañía no debe conformarse con solo ofrecer un producto, sino que debe tratar de transformar su mercado. Busca qué más puedes entregar a tus consumidores –otros servicios o productos- que te distingan de las demás marcas y que fortalezcan tu posición en el mercado.

2. Encontraste un equilibrio 


Muchas veces es muy diferente la percepción que tenemos de nuestro negocio a la que tiene el público. Llega a suceder que las características más importantes de tu compañía son las que resuenan con tu audiencia, sin embargo, no necesariamente significa que deban ser las que te definan.

Tal vez eres una empresa divertida que promueve un ambiente de trabajo innovador, pero a pesar de que es muy bueno mostrar este lado de tu negocio, al final del día necesitas asociarte más como una solución efectiva en el mercado.

3. Sabes esperar 


Alcanzar el condición de marca establecida implica adoptar un enfoque a largo plazo que refleje el tiempo y el esfuerzo se necesita para lograrlo.

Una vez que haya dado este paso y hayas trasladado algunos de tus recursos a las iniciativas de branding, deberás planificar tus estrategias para los próximos trimestres e incluso años. Piensa en esto como una INVERSIÓN A LARGO PLAZO hacia la transformación de tu empresa a líder de mercado. La visión está ahí, pero la ejecución real requiere esfuerzos acumulativos que muestren sus resultados con el tiempo.
Ten en cuenta que el retorno de inversión en las estrategias de formación de marca puede no ser tan claro como otras partes del negocio.

4. Puedes lograrlo  


La pieza final es tener un equipo que esté listo para llevar tu negocio a la transición. Adquirir usuarios y clientes requiere diferentes habilidades que las utilizadas para construir una marca y necesitas tener responsables de mercadotecnia que estén listos para lograrlo.  Tómate el tiempo para analizar seriamente las habilidades de tus colaboradores y apoya las necesidades de aprendizaje que les puedan surgir.

Esta inversión en tu equipo dará sus frutos cuando trates de alcanzar el estado de marca establecida.

miércoles, 3 de febrero de 2016

7 errores que debes evitar al emprender




Fuente: Revista Forbes México

Se afirma hoy que para emprender sólo necesitas una buena idea. No es así. Lo cierto es que a fin de tener la multitud de clientes que esperas debes comenzar por evitar estos 7 errores.

Los negocios emergentes o startups son formas muy difundidas de emprendimiento en el mundo empresarial de esta época. Son ideas que están en proceso de construcción, y de esa forma salen al mercado. Se lanza un prototipo y lo esperado es que, de frente a los clientes, el producto madure, evolucione y llegue a su mejor versión sobre la base de lo que los consumidores van demandando. Es decir, se escucha al usuario final y se le deja a él la prerrogativa de culminar el proceso creativo. La gran aceptación que ha tenido este modelo se basa en la promesa de abaratar muchos costos y gastos, además de acortar los tiempos de espera para ver florecer el proyecto. El modelo resulta muy atractivo y gratificante para estos espíritus inquietos que llevan prisa por ver su idea puesta en marcha, pero en el camino hay que tener cuidado. Muchas startups ven frenado su éxito por llevar el modelo a extremos de frugalidad que rayan en la tacañería.

He visto muchos proyectos maravillosos fracasar por salir al mercado en forma apresurada, sin haberse planteado cuestionamientos esenciales. Por el contrario, he atestiguado el éxito de ideas que a simple vista no son tan brillantes pero que han tenido la prudencia de definir conceptos fundamentales y la cordura de cuidar los detalles principales antes de ir a ofrecer su producto o servicio. Aquí mi propuesta de los detalles que se deben cuidar para evitar errores al emprender en un negocio emergente:



Propuesta de valor: 

Como cualquier empresa, un negocio emergente debe cuidar la propuesta de valor con la que sale a buscar clientes, es decir, no basta con tener una buena idea, hay que convencer al mercado. Para ello, lo principal es tener claridad al comunicar qué es aquello que estamos ofreciendo. En este sentido, debemos alejarnos de las ambigüedades, de los clichés, del eterno lugar común. Si a mí me ofrecen el mejor servicio, con la mejor calidad, al mejor precio, y, además, me lo entregan en la casa, pero no me saben explicar con precisión qué es y para qué me va a servir, lo más probable es que nunca lo vaya a comprar. Por lo tanto, si no podemos definir rápido y bien qué estamos proponiendo al mercado, qué necesidad estamos resolviendo y cómo nos diferenciamos de los demás, lo mejor será tomar un poco de tiempo para reflexionar y precisar.

Montos y tiempos: 

Es preciso conocer con exactitud cuánto vamos a necesitar para arrancar el negocio y en qué momento lo vamos a requerir. Es decir, es imprescindible conocer los flujos de efectivo del negocio: cuándo va a entrar el dinero, cuándo va a salir y en qué cantidades.
Distribución: La complicidad de los distribuidores es vital para asentar el producto o servicio en la preferencia de los clientes. La forma en la que vamos a hacer llegar nuestra oferta a los consumidores es la garantía para que el negocio se repita o para que jamás se vuelvan a acercar. La distribución debe cumplir varias promesas: entregar en la fecha compromiso y en forma óptima. El producto no puede llegar tarde ni roto ni echado a perder.

Promoción: 
Éste es el factor crítico que muchos emprendedores pasan por alto. Los operadores de negocios emergentes deben estar dispuestos a dedicar esfuerzos, tiempo y recursos para llegar al éxito. No, las campañas en redes sociales ya no son suficientes para dar a conocer su producto o servicio; es necesario ir más allá. Los tiempos en los que a través de anuncios en internet se despertaba el interés de los consumidores ya pasaron a la historia. Hoy, muchos negocios alternativos están cayendo en el error de circunscribirse únicamente a promocionarse por medios electrónicos y cosechan resultados pobres. Es necesario tener en cuenta mayores puntos de contacto con sus clientes objetivo, ir a exposiciones, publicitarse en revistas especializadas, salir a la calle, sensibilizar el mercado: elevar la mano en forma física y decir ¡aquí estoy!

Exceso de parquedad: 

Es verdad, uno de los pilares que sustenta el modelo de startup es la frugalidad, es decir, se basa en un uso moderado de los recursos con el fin de optimizarlos. Se trata de operar estructuras sencillas con costos mínimos para perseguir ganancias que crezcan en forma exponencial. Sí, el error de muchos emprendedores es que entienden mínimos como sinónimo de nulos. No, no existen proyectos costo cero, que no generen gastos y que además den utilidades. 

Ser conscientes y cuidadosos con los egresos significa estar pendientes de poner el dinero en lo que de verdad va a redituar. Cuando se cierra la bolsa por completo, le cortamos la fuente de oxígeno al negocio y ahogamos el proyecto.

No buscar ayuda: Muchos emprendedores evitan buscar consejo, prescinden de las asesorías y se rehúsan a pagar expertos. Cuando el emprendedor no entiende que es imposible ser experto en todo y se niega a pedir apoyo, se cierra la posibilidad de llevar su negocio a mejor puerto. Ojos experimentados pueden evitar ciertos riesgos, alertar sobre las debilidades del negocio, saben distinguir oportunidades y cimentar fortalezas que, tal vez, quien emprende no ha logrado vislumbrar.

Creer que la ayuda debe ser gratuita: Un error común es pensar que la ayuda, capacitación, consejo debe ser pro bono. Lo que se detenta como gratis, generalmente tiene costos ocultos que de todas formas hay que pagar. Se paga la falta de oportunidad, de precisión, de calidad; se queda a deber un favor, se genera molestia, se bloquea la continuidad. En cambio, pactando una tarifa adecuada, el emprendedor tiene derecho a exigir y obtener lo que realmente necesita. Los servicios profesionales, el consejo experto, debe ser facturado y pagado con gusto.

Lo entiendo, todos los proyectos de emprendimiento causan mucha ilusión y también desatan muchos temores. Al decidir salir al mercado, no sólo se está hablando de dinero; también está en juego la ejecución de una idea que se quiere ver crecer. Últimamente se ha difundido la idea de que las empresas emergentes nada más necesitan una buena idea para salir adelante. No es así.

Para que las ideas florezcan necesitan claridad, buena distribución, promoción, un monto de inversión bien definido y ayuda experta para salir adelante. No se trata de saltar al mercado con la billetera por delante; se trata de entender cómo y en dónde tenemos que situar los recursos, se trata de enaltecer las miras y de ser generosos con el propio proyecto. “No debemos de quedarnos a esperar los ecos de los pasos que nunca vendrán”, dice Mr. Lorry en El cuento de dos ciudades de Charles Dickens. Antes, bien, debemos asegurarnos que la multitud de clientes que esperamos, efectivamente lleguen.


martes, 2 de febrero de 2016

Cuando el Neuromarketing se sienta a la mesa de los restaurantes



Fuente: www.puromarketing.com

Cómo usan los restaurantes el neuromarketing para cambiar la percepción de los productos

El neuromarketing se ha convertido en uno de los aliados a los que echan mano las marcas en diferentes estrategias para posicionarse ante los consumidores. Comprender cómo funciona el cerebro del consumidor ha ayudado a crear mensajes más efectivos y más eficientes, apelando a aquellos elementos que realmente hacen que los consumidores conecten con lo que se les está ofreciendo. El neuromarketing ha demostrado ser además muy polivalente: no importa qué segmento del mercado se quiera conquistar y no importa qué tipo de empresa se sea en realidad (y qué tipo de producto se venda) para poder conectar con el consumidor. Siempre hay un elemento que encaja y que ayuda a llegar al comprador.
Así, la neurociencia ha ayudado a los supermercados a hacer que sus consumidores compren más o compren mejor o ha generado guerras en los centros comerciales y en las calles principales comerciales para establecer 'huellas olfativas'. El olor es uno de los elementos que hacen que los consumidores se sientan más conectados con una marca o con otra y, por tanto, uno de los que empuja a consumir una u otra cosa. El olor tiene un recuerdo mucho más duradero, por lo que todas las marcas quieren tener su propia pegada olfativa.
Y si el neuromarketing puede ayudar a cualquier negocio y a cualquier marca, su presencia será cada vez más habitual y más recurrente y cada vez serán más quienes intenten posicionarse echando mano de sus armas para llegar al consumidor. Unos de los últimos que se han sumado al neuromarketing son los restaurantes, que han cambiado elementos tan tradicionales como la carta para ser más eficientes a la hora de llegar al consumidor.
La comida sana es solo un espejismo
Los restaurantes juegan con ciertos elementos para hacer que los consumidores tengan una percepción más positiva de las cosas que tienen delante. En un mercado obsesionado con la salud y con controlar lo que se come y las calorías que se consumen, los restaurantes han aprendido que tienen que parecer lo más saludables posible y, por eso, están empleando diferentes estratagemas para ser más saludables.
Una de las cosas que hace que los consumidores vean como más saludable algo que realmente no lo es está en cómo se presentan las cosas: una tarta de chocolate es una bomba de calorías, pero si se le pone una fresa encima el consumidor la verá como menos 'peligrosa'. Es lo que demostró un estudio que obligaba a los consumidores a estimar las calorías de los platos. Todo iba bastante bien y bastante cercano a la realidad hasta que se les pedía a los consumidores que estimasen las calorías de cosas no muy saludables a las que se le habían añadido elementos considerados sanos. Los consumidores bajaban la estimación de calorías en un 16%.
Y esto tiene efectos que van más allá de la percepción, sino que tocan también al comportamiento de los consumidores. Así, por ejemplo, los consumidores sienten que una tarta de zanahoria es mucho más saludable (cuando sigue siendo una tarta igualmente y siendo calórica) y cambian lo que van a hacer cuando ven otros elementos. En los restaurantes de comida rápida, el añadir ensaladas al menú tiene un efecto directo en los elementos menos saludables del mismo. Un estudio de la universidad de Boston determinó que la venta de patatas fritas se triplicaba. El consumidor se relaja y siente que todo es mucho más sano, al tiempo que el cerebro le permite darse un capricho. Has tomado ensalada, así que puedes darte como premio unas patatas.
Los precios hacen que se pidan cosas de forma diferente
Distintos estudios han demostrado que los precios y sobre todo el cómo estos se muestran al público modifican la percepción que los consumidores tienen de las cosas. Lo mismo ocurre con los restaurantes, que también juegan con los precios psicológicos y con los efectos que la presentación de los números tienen a la hora de hacer un pedido.
Un estudio de la Cornell University analizó cómo la presentación de los precios en las cartas de los restaurantes cambiaba la percepción de las cosas. Su investigación permitió extraer dos conclusiones. Una es que se piden más cosas si los precios son simples. Eliminar los decimales en los precios de la carta hace que los consumidores pidan más cosas. Otro es que meter símbolos de dinero en la carta no es nada efectivo: los consumidores son más agresivos a la hora de pedir en grupo o de relacionarse con los demás comensales si los precios de la carta vienen acompañados por un símbolo de dólar.
Otro de los elementos a tener en cuenta es cómo se presentan los precios y cómo se ven. Si se ponen los precios en columnas alineadas, los consumidores tienden a verlos a modo escáner, fijándose en el precio y no en el producto. Igualmente, los productos destacados son los que suelen llamar la atención y ser más pedidos, por lo que ahí deben incluirse aquellos productos que dan mayores beneficios.
Vender, siempre vender
Las cosas entran por los ojos y también lo hacen en las cartas de los restaurantes. Así, se debe empujar al consumidor a intentar que vea las cosas mucho mejor. Dar información hace que se sientan más seguros con lo que tienen delante y, si esa información es ofrecida de una forma adecuada, puede crear anticipación. Usar adjetivos que hagan que los productos parezcan más deseables en las descripciones tiene un efecto directo sobre cómo pedimos. Que el bacon sea crujiente no es solo información sino también una invitación a pedirlo: usar bien los adjetivos en la carta hace que los pedidos crezcan un 27%.
Lo mismo sucede con los nombres de los platos. Puede que todo sea en realidad una ensalada, pero el cómo se le llame variará la percepción que el consumidor tiene de lo que tiene delante. El nombre es evocador y crea una promesa de algo que puede ser exótico, casero, sano o tradicional, todo depende de lo que se quiera vender y de lo que se haya escogido para nombrar.

martes, 19 de enero de 2016

Siete errores de liderazgo que debe evitar en 2016



Fuente: www.economiahoy.mx

Año nuevo, propósitos nuevos. Es tiempo para que todos hagamos algo para ser mejores a lo largo de este año. Y, en muchas ocasiones, ser mejores significa eliminar algunas actuaciones que sin querer llevamos a cabo y que a la larga impiden que las cosas salgan como deberían (o como quisiéramos).

David Sturt y Todd Nordstrom, dos expertos en el mundo del liderazgo, han escrito en Forbes un artículo en el que han localizado algunos malos hábitos que perjudican la labor del líder. "Hemos recopilado una lista con errores que no querrás cometer este año si lo que quiere es convertirse en un buen líder", escriben.
1. Solo piensan en grande. 
Aunque los grandes líderes deben tener una visión global y pensar en grande para inspirar a la gente, también deberían saber que es un error de novato obviar las metas pequeñas que hay que alcanzar a lo largo del camino. Conseguir esas pequeñas metas servirá de aliento para no cesar en la búsqueda de la meta mayor. 
2. No delegan el trabajo. 
"Este es un clásico", dicen los expertos. Más de uno tiene a un jefe obsesionado con los pequeños detalles y excesivamente controlador. No sea así, no caiga en la trampa. Dé a los miembros de su equipo taras que sean de su interés y acorde a sus conocimientos y deje que se ofrezcan como voluntarios para las tareas que surjan. Es mejor este lidereazgo que el de mano dura.
3. No 'aplauden' los pequeños logros. 
Cada gran victoria es un cúmulo de pequeños logros, así que ¿por qué dejar de lado todos esos éxitos? "Guarde una pila de tarjetas en su escritorio para que pueda escribir una nota de agradecimiento cuando alguien haga algo bien para usted. Haga un regalo a su equipo cuando hayan hecho un esfuerzo extra por usted. El reconocimiento es la herramienta que mejor funciona para que los empleados trabajen mejor", dice el texto.
4. Falta de comunicación. 
Una comunicación pobre se expresa de diferentes maneras: correos electrónicos con pocas palabras, falta de transparencia, la hipervigilancia, no tener la puerta del despacho abierta a sus empleados... "Trabaja en sus habilidades comunicativas y en su actitud y verá como su equipo comienza a transformarse. Los líderes que son grandes comunicadores inspiran a la acción y a la innovación", señalan Sturt y Nordstrom.
5. Se creen superiores. 
Los peores líderes son aquellos que creen que son mejores que nadie (y no lo esconden). Para evitar dar esa impresión, tómese un tiempo para conocer a sus compañeros de trabajo y empleados. Aprenda cómo son ellos, sus familias, sus pasiones... Organice comidas y actividades para hacer equipo. Cuando los miembros del equipo se llevan bien y hay confianza entre ellos ocurren grandes cosas. "Enseñe al resto que el trabajo el equipo y la camaradería son prioridades".
6. Confunden lo que es la innovación. 
Quizá está tratando de fomentar la creatividad o está animando a los miembros del equipo a que intervengan en decisiones importantes, pero si no deja espacio a la gente para que 'juegue', pruebe cosas y cometa errores entonces no estará abriendo la puerta verdaderamente a la innovación. El equipo debe saber que aunque fallen, usted estará ahí apoyándoles. Solo así se fomenta la innovación.
7. Olvidan las celebraciones. 
Dada la apretada agenda de los grandes profesionales del siglo XXI, quizá piense que no es un gran problema olvidar el cumpleaños de un compañero o una fecha señalada en el calendario. Pero sí lo es. De hecho, no tiene ni excusas, ya que a día de hoy hay muchas herramientas y aplicaciones que puede utilizar para acordarse de todo. Si aún no se ha hecho al mundo de la tecnología, siepre puede utilizar un bolígrafo para apuntarse los eventos importantes en un calendario. Aprenda a mostrar su aprecio a sus empleados y compañeros y se pondrá en la senda para ser un fantástico líder.

lunes, 18 de enero de 2016

5 detalles que arruinan la imagen de tu pequeño negocio de comida



Fuente: Revista Merca 2.0

Los pequeños negocios de alimentos enfrentan un mercado cambiante y una competencia voraz, por eso deben estar pendientes de sus estrategia para atraer nuevos clientes y mantener a los actuales al tiempo que se convierten en una marca con posibilidades de crecimiento. Te decimos cinco detalles que podrían estar arruinando la experiencia de los consumidores.

1. No hay terminal
Las tarjetas bancarias, especialmente las de débito, son un método de pago muy popular en el mundo. De acuerdo con Nilson Report, cada año se pagan más 145 mil millones de dólares con tarjetas Visa y Mastercard de débito. La practicidad de estas herramientas hacen que los consumidores se pongan furiosos cuando no pueden pagar más que en efectivo en un establecimiento y lo más probable es que no regresen.
2. Errores al poner música
Muchos negocios deciden poner música para generar un ambiente más agradable, pero si no se hace bien puede resultar una molestia para la marca. Debe existir una estrategia detrás, en el tipo de melodías y en el volumen. Además, si se usan servicios de streaming de canciones como Spotify siempre es una buena idea pagar por la mensualidad para que los clientes no escuchen los molestos comerciales de dichas plataformas.
3. Nula presencia en internet
Con la popularización de los dispositivos móviles, una gran cantidad de usuarios buscan información sobre los productos y servicios antes de realizar una compra. A la hora de comer muchos primero buscan el menú y los precios sobre los establecimientos, además de que prestan atención a los reviews de otros en Yelp o Google. No importa el tamaño del negocio, es clave estar pendiente de mostrar y fomentar buenos contenidos en la red.
4. Estar fuera de las tendencias
“Orgánico, artesanal, comercio justo”, son palabras que cada vez más vemos en cafés o pequeños restaurantes. Para muchos es algo sin sentido pero no es casualidad que sean tantos negocios en esta tendencia. Es porque existe un mercado dispuesto a pagar, incluso más, cuando los productos cumplen con estas características.
5. Mal servicio
Es un punto obvio. La gente no quiere que la atiendan mal o que los productos no cumplan con las normas de calidad que esperan. Pero hoy un solo caso de mal servicio puede amplificarse en redes sociales y causar graves años a la imagen de la marca. Cuando se trata de comida nunca aplica lo de “que hablen mal pero que hablen”, así que hay que buscar que el personal de la mejor atención a todos los clientes sin excepción.

lunes, 30 de noviembre de 2015

4 acciones en social media para Navidad


Fuente: Revista Merca 2.0

La Navidad es una celebración sumamente importante para casi cualquier marca, y estas son cuatro acciones que pueden preparar el terreno para las fechas decembrinas

Navidad está a la vuelta de la esquina, y es una fecha tan importante para casi cualquier marca, que incluso algunos retailers o empresas se saltan la festividad de Halloween y Día de Muertos para preparar el terreno con miras a las fechas decembrinas. Por ello, tu marca debe estar preparada, y en social media existen diversos pasos que pueden ponerse en marcha de inmediato, como estas cuatro acciones para preparar una estrategia navideña de social media.


1.- Acondicionar el diseño gráfico de las redes sociales
La foto de perfil y demás imágenes que componen un perfil dentro de redes sociales debe acondicionarse de acuerdo con la temática navideña. Tener un tema acorde con la época es primordial para ir aclimatando a los seguidores dentro de la celebración.
2.-Preparar contenidos enfocados en las fechas decembrinas
Los contenidos que se publican durante estas fechas deben irse encaminando a los temas navideños, por lo que la línea común que se sigue en la producción de contenidos debe adaptarse a las tendencias nuevas y clásicas de Navidad.
3.- Preparar dinámicas
Existen distintos tipos de dinámicas que se pueden utilizar para generar engagemente, como las anécdotas navideñas o los concursos donde los seguidores relatan historia o generar algún tipo de contenido que puede ser compartido por medio de las redes sociales de la marca.
4.- Crear un hashtag
Un buen hashtag que relacione a la marca con la época navideña puede ser una buena estrategia para generar interacciones significativas que ayuden a la construcción de la marca y a aprovechar las tendencias surgidas gracias a la Navidad.